viernes, 27 de noviembre de 2009

SAUDADES-MEDIOCRACIA

Saudades-MEDIOCRACIA
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Hablaba Valentín Michel, uno de los mejores profesores que hubo en Moca, de la canallocracia, y lo decía refiriéndose a aquella gente que vivía de hacer la vida difícil a sus semejantes. Supongo que en parte se refería a la canallocracia trujillista que imperaba en esa época en la cual no se podía hablar en voz alta por temor a ir a parar en la cárcel o perder la vida. Ahora, junto a esa canallocracia, asquerosa y criminal, emerge un nuevo estilo de vida: la mediocracia, que quizás sea la iniciación de los canallas. Con ésta también se puede ir a la cárcel o se puede perder la vida, y Una de las cosas peoresde la mediocracia, esel creer que los demás no le reconocen méritos por envidialo peor de todo es que quien la tiene alojada en sus entrañas no se quiere dar cuenta que la envidia que lo corroe es una sarna asquerosa y maloliente.Mediocres son aquellos que al no poder alcanzar sus metas por méritos propios, trepan, tumban polvos, aplauden a quien puede proporcionarles algún privilegio, y de paso detractan, vomitan y hieren a los que trabajan y alcanzan con mucho esfuerzo un lugar de prestigio. También hay mediocres que privan en lo que no son y para ello se hacen de ropas caras, comidas en restaurantes de lujo, aunque no sepan cómo manejar un tenedor. Hay mediocres de saco y corbata, como también jean y chancletas, y los hay de palabras rimbombantes aunque no sepan su significado. Hasta envían pasquines, dicen palabras a medias y dan miradas despectivas. En ese basurero se aloja la mediocracia.Lo peor de un mediocre es su estatura mental. Son enanos en el conocimiento. Dicen no haber alcanzado sus metas porque otros se interponen y no se dan cuenta que su peor obstáculo es su misma mediocridad. Una de las cosas peores de la mediocracia, el creer que los demás no le reconocen méritos por envidia ¡Válgame Dios! Y sí que existe la envidia, es parte de condición humana, pero de ahí a andar resentido, señalando con rabia a todo el mundo, hay un abismo. Los mediocres son astutos, saben cuándo deben callarse y a quien atacar, y también a quién deben alabar y lamerle los pies, por decirlo de manera decente. La mediocridad es una patología y la mediocracia un modo de vida nada decente. Algo pasó en ese individuo para que no alcanzara a vivir con alegría, sin resentimientos. Cuando alguien no quería aceptar así la vida, se retiraba a las montañas, al bosque y era llamado misántropo. Ahora no se van a ningún lado. Se quedan viviendo entre nosotros y expanden su mediocridad hasta formar un imperio. Dios los cría y el Diablo los junta.Y así vamos, padeciéndola, aguantándola, sufriéndola, y ellos tan campantes, en sus puestos, con sus aires imperiales, encerrados en sus asquerosos resentimientos. Como tantas, es una condición humana. Pues parece que todos llevamos a nuestras espaldas esa mochila en que habita lo bueno y lo malo. Unos logran amarrar los malos hábitos, pero hay otros que los cultivan y con ellos arrasan cuanto encuentran a su paso. El mediocre es una basura que hay apartar y taparse la nariz para que con sus asquerosidades no nos contamine.Denver, Colorado

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